Por Norma Patricia Álvarez, Artista y docente
Este blog ha sido creado con el fin de que amigos, la comunidad de escritores de Cartagena y Colombia, tengan un espacio virtual más desde el cual promover los escritos de todos los géneros que deseen compartir con el público que pueda llegar a este espacio creado para la publicación y promoción del pensamiento crítico. Desde ya, todos están invitados a participar con sus comentarios o enviando sus textos para que sean publicados.
Por Norma Patricia Álvarez, Artista y docente
"La ciudad que habitamos y la ciudad que nos habita es el epicentro del relato de "Este o cualquier otro lunes", Samuel es el personaje que en medio de la cotidianidad encuentra el tedio y la belleza de la vida.
Esta es una historia cercana al lector quien puede sentirse como uno de esos transeúntes con los que Samuel se encuentra ese lunes mientras, busca trabajo y pasea por el centro. El autor Jesús Buelvas, de una manera amena y sencilla, nos da su propia impresión de la vida, nos ubica en una ciudad como Cartagena con sus referencias particulares y que en la novela se convierte en un personaje más que lucha entre el desencanto y la desesperanza, sin perder la fortaleza que la sigue manteniendo de pie. Esta es la historia que sucede mientras vivimos y nos invita a reflexionar a través de cada una las historias de lo serio que es la vida".
Catalina Brito, escritora, gestora cultural y estudiante de literatura
"Este o cualquier otro lunes es un libro escrito para cualquier persona, cumple la función explícita de invitar con sus primera líneas a seguir leyendo y una vez allí sumergido entre las líneas, puedes sentirte el protagonista vivido o el espectador de la historia, pero seguro disfrutas la lectura".
Liceth Puerta Mendoza
"La verdad es que la novela se presta mucho no solo para ver una realidad inherente en la que estamos envueltos sino también para que los estudiantes vean y sepan en que país están y reflexiones sobre lo que hacen y lo que no, mientras leía pensaba en eso, tu novela hace pensar y hace que cuestiones lo que haces, lo que piensas y lo que vives".
Johan Hansen, estudiante y profesor de español y literatura.
"Por lo demás, me gusta cómo el lenguaje narrativo, en esa página, cumple su objetivo de hacer que aparezca la imagen".
"Tu novela me gusta mucho.
Es compacta, breve y muy profunda la verdad. hay mucho material reflexivo que
sacar de ahí. Una visión directa y descarnada en la ciudad. Creo que nadie en
este país ha escrito algo así".
Ignacio Javier Beetar
"Este o cualquier otro
lunes es una novela muy bien pensada cuyos hechos y escenarios resaltan la
calidad de lo cotidiano y el peso que algunas veces este genera. En principio
la obra seduce con un lenguaje muy simple pero no insustancial, de a poco nos
va introduciendo en una charla amigable, fluida y placentera, para luego
soltarnos una serie de reflexiones que nos harán cuestionar.
En su estructura destaca situaciones comunes,
escenarios y lugares conocidos brindándole al lector cierta familiaridad y por
ende el deseo de saber más.
consciente o inconscientemente no dudo que el autor
ideó esta forma para atrapar al lector y generar un efecto autocritico en él.
Razón probable de ello es la desazón que nos deja el
punto final.
Una vuelta a la mirada del otro yo que nos habita, el
vecino que nos saluda, la zancadilla que nos hace tropezar o el libro que nos
pone pensar".
Vanessa Romero Rodríguez, escritora y diseñadora de modas.
A pesar de que la moda y la tradición son claramente contrarias por sus respectivas naturalezas, cada vez se ve más amenazado el delicado balance entre estas dos.
La moda y la tradición son parecidas desde el punto en que hacen referencia a tendencias y costumbres que se dan en un determinado lugar, pero su diferenciación se hace visible en cuanto al carácter de variabilidad de cada una, pues la moda es muy relativa en cuanto a la época en la que se desarrolla, pero la tradición por ser transmitida de una generación a otra, y el respeto de la receptora hacia la emisora, tiende a ser más estable y absoluta.
Tal como Charles Darwin postuló su teoría sobre la selección natural y como Pierre Bourdieu postuló su teoría de las clases sociales, el francés René Guénon postuló una teoría sobre la invariabilidad que posee la tradición. Estas no poseen su concordancia en lo estable o no, sino en que el contexto es lo que define los cambios. La postura de Guénon se afirma que: “la tradición es única para la humanidad, y se manifiesta de forma superficialmente distinta en los diferentes pueblos y religiones, variando según el contexto, pero manteniendo siempre intacta la parte interior (que es inalterable)”.
Viendo objetivamente la realidad me es posible expresar que esta refleja que el carácter inmutable del que una vez la tradición se sirvió está siendo amenazado por factores de carácter social. Cada vez es más común ver países que ponen en práctica fiestas y ritos que tienen poca justificación a nivel demográfico para estar allí. La causa principal de este fenómeno es la migración, pero de esta se arraigan otras más como lo son las influencias religiosas y demás.
Cuando una persona o grupo de estas migran de una comunidad de la cual obtuvieron sus costumbres por parte de sus antepasados (generaciones anteriores), se llevan consigo los valores, creencias y demás que obtuvieron en ella. Así, la tradición de un lugar determinado comienza a hacer un sincretismo con la de otro. Formando así una variante de la tradición.
Sin embargo, este fenómeno socio-demográfico también se puede llevar a cabo de manera contraria, es decir, si una persona llega a un lugar determinado inmigrando sin haber antes encontrado una cultura determinada con la cual identificarse plenamente, podría entonces asimilar las costumbres del lugar al que llegó y fijar una nueva tendencia surgente que sería capaz de llegar a ser adoptada por los demás y así doblegar a la original.
Esta posición tiene repercusiones ampliamente visibles como lo son la contemporánea división del folclore, conocido en la mayoría de los contextos como la mismísima tradición. Esta dice que el folclore se clasifica en 4 niveles, estos son respectivamente: muerto (corresponde a una cultura extinta y solo alcanza a contemplarse dentro de los libros y demás instrumentos donde guardar información), moribundo (solo se conservan algunos valores y creencias, debido a que los demás se perdieron por motivos explícitamente demográficos, solo la recuerdan las personas más entradas en años y usualmente se les transmite en forma de historias a las generaciones futuras pero sin ningún efecto masivo que la salve), vivo (que aún se practica en la vida cotidiana y tiene popularidad) y naciente (creencia que está surgiendo dentro de una determinada comunidad y tiene oportunidad de ser folclore en el futuro).
Ejemplos de todas estas son los bailes, la tradición oral, las supersticiones, las leyendas, los mitos e incluso trascienden al género literario con la ayuda de los cuentos, las fabulas, las novelas, los poemas y demás.
A pesar de existir ciertos factores en el mundo contemporáneo que parecían haberle dado la razón a René Guénon también existen otros que cumplen con quitársela del todo y establecer la duda.
Existen 2 festividades contemporáneas (en el sentido de que se terminaron de forjar en un lapso relativamente reciente) que se amoldan a lo anteriormente descrito. Estas son sencillamente Navidad y Halloween (noche de brujas).
Navidad es festejada en diciembre en la mayor parte del globo terráqueo. En Latinoamérica la festividad posee ciertos cambios ínfimos con respecto a la “original” de origen europeo. Navidad es simplemente una adaptación de una festividad desarrollada en Navarra y Vasco, ambos países de España, en los cuales “Santa Claus” se llama Olentzero, un carbonero mitológico que traía regalos a los niños el día de Navidad. Aunque parezca algo confuso esta festividad española es un sincretismo de algunos rituales celtas y romanos como los Saturnales (en honor al Dios Saturno) celebrados del 17 al 23 de diciembre.
Esta es una prueba de que como lo formuló Guénon, la tradición es única para todos y según el contexto se presentan diferencias superficiales. Ahora bien, una vez ya ha sido reforzada la teoría de Guénon el ver sus debilidades es lo próximo.
El Halloween en sus inicios fue una fiesta celta que se realizaba en una época del año en la que supuestamente la delgada línea que separaba al mundo de los muertos y el de los vivos se debilitaba hasta el punto de permitir que los espíritus malos y buenos vinieran al mundo de los vivos. Para poder protegerse y evitar que los fantasmas atacaran a las personas, se decidió que las personas se pondrían disfraces que recrearían la apariencia de estos seres y así no notarían a los vivos. A esto se le conoció como el Samhain. Tiempo después, cuando llegaron los romanos a los dominios celtas, estos adoptaron dicha tradición, pero puesto que en la misma época del año los romanos ya tenían una fiesta llamada la fiesta de la cosecha en honor a Pomona (diosa única de los romanos de los frutos, árboles frutales, cosechas y hace referencia a la prosperidad) y las manzanas eran importantes en dicho rito, los romanos mezclaron ambas tradiciones y volvieron a la manzana una fruta importante en el Halloween. Pasaron los años hasta que esta tradición llego a Estados Unidos en 1840 y se integró a la fiesta la figura de Jack-o'-lantern por parte de inmigrantes irlandeses, sin saber que con los años tomaría una gran fuerza.
La tradición alguna vez conocida como Samhain fue víctima del fenómeno conocido como sincretismo en el que gracias a la cercanía y convivencia con otras, cambió a fin de volverse más parecida a estas y formar una nueva. Esto es posible de ver cuando se integran elementos de diferentes lugares y tiempos del mundo en el proceso de formación de la festividad que hoy en día llamamos Halloween.
¿El cambio de las tradiciones puede ser tanto un grave problema en la sociedad del mundo como un beneficio que colaboraría en el desarrollo de las personas en su entorno?
En California se encuentra una mujer de creencias musulmanas que trabajó en una empresa textil, Abercrombie & Fitch, y tuvo un grave problema a causa de una de las tradiciones que tiene por sus raíces. Tal y como lo dicta una regla islámica, la mujer debe permanecer usando un velo que le tapa su rostro conocido como burka. El nombre de la mujer es Hani Khan, y esta se decidió a poner una demanda después de que la Comisión Federal de Igualdad de Oportunidades en el Empleo determinara que la popular cadena la había despedido injustamente. Para poder trabajar, la mujer incluso aceptó poner su velo con los colores de la tienda, y ejerció sus funciones de bajo rango en el establecimiento durante cuatro meses sin problema alguno. Pero después de ese lapso de tiempo, el director fue a hacer una revisión y dijo que el atuendo que la mujer vestía iba en contra de las políticas de la imagen de la empresa. La señorita contratada en octubre del 2009 afirmó que cuando la contrataron se designó que su velo islámico no le traería ningún inconveniente siempre y cuando este combinara con los colores de la tienda, pero tras su despido en 2010 a causa de esto, el director de la agencia federal contra la discriminación en el distrito de San Francisco, Michael Baldonado, debió entrar en el caso.
Como podemos ver el cambio de la tradición musulmana sería un elemento que la ayudaría a desenvolverse en ese ambiente de trabajo tan pesado que dicha mujer alguna vez llevó. Pero también se encuentra el respeto que le fue inculcado con respecto a las creencias musulmanas, las cuales Estados Unidos debe aceptar.
La tradición interviene en otro problema que es de interés público y muy visto hoy en día. Este es la forma en la que se aprovechan los políticos de las creencias para ganar votos. Tal vez el hecho de tener tradiciones cambiantes y no ser tan sedentarios en estas haría que se redujera la ingenuidad de las personas. Pero, ¿no estaríamos yendo en contra de la teoría de René Guénon?
La teoría de la invariabilidad, como cualquier otra postura ante las cosas posee un conjunto de dudas que serán blanco abierto a preguntas que harán que esta vaya perdiendo credibilidad. Y no es de descartar la posibilidad de que algún día, esta será derrocada pues debido a que dicho metafísico ya falleció no parece haber forma de saber que respuestas le daría él a los interrogantes que agobian la existencia de su teoría y sus correspondientes argumentos. Lo que si podemos dar por sentado es que en el mundo en el que vivimos existe una relatividad a la que Guénon repudiaba y que podría ser capaz con el paso del tiempo de cambiar todo lo que hoy conocemos como absoluto.
“Todo cambia, nada permanece”, “nadie se baña dos veces en el mismo rio” Heráclito
Emmanuel Martínez Franco
El hombre: Abre-bocas de la tecnología
"...la evolución tecnológica representa comodidad para el hombre", opinan muchos inventores de artefactos-Ingenieros de diferentes áreas-, pero yo preferiría modificar esta expresión planteándola así: "La evolución tecnológica representa ese hijo adulto que somete a su padre anciano por ser <
Como Engels lo plantea: "...todo progreso es unilateral y comporta un regreso en algún otro aspecto", y generalizando esta afirmación me atrevería a decir que este otro aspecto es la independencia humana, pues al elegir el hombre las tecnologías para salir por el camino más fácil de un problema, estas se han convertido en el día a día de una persona, haciendo que esta dependa incondicionalmente de este león llamado tecnología.
Pienso que en esta relación tecnología-hombre, la tecnología presenta cierto carácter antropófago, ya que poco a poco va ingiriendo la esencia humana -libertad, felicidad, etc.- y creo que precisamente este carácter antropófago es el que hace que esta sea ente decisivo en las acciones que realiza cotidianamente el hombre, además pienso que esta característica ya mencionada de la tecnología, hace que se ubique por encima del hombre en la cadena alimenticia.
La tecnología vendría siendo entonces un león de circo que se come a su domador, ya que esta a pesar de ser creada y desarrollada por el hombre, ha venido absorbiendo -en los últimos tiempos- su condición humana para convertirlo en esclavo suyo.